Fidel Castro, de Cuba, ha manifestado su rechazo a usar alimentos para producir etanol.
( Nota del Lunes 7 de mayo de 2007 )
Brasil muestra el camino en la producción de biocombustible. El etanol gana cada vez más adeptos en carreteras del orbe
SAO PAULO (AP).— Brasil es tristemente conocido por la enorme brecha entre ricos y pobres, pero en su mayoría los conductores son iguales ante las bombas de las gasolineras. Tanto los jornaleros apiñados en camionetas como los profesionales que conducen solos en sus automóviles con aire acondicionado tienen la opción de comprar gasolina o pagar 40% menos por un tanque de etanol. Es tan obvia la elección que casi todos llenan el tanque con el combustible basado en alcohol, que se produce en incontables cultivos azucareros que cubren el país. Y mientras los precios internacionales del petróleo se mantengan por encima de los 50 dólares el barril, el etanol con probabilidad prevalecerá en este revolucionario experimento brasileño.Tres años después de que los fabricantes de automotores estadounidenses, alemanes e italianos presentaron en Brasil los modelos “de combustible flexible” que funcionan con gasolina, etanol puro o cualquier combinación entre ambos, los inversionistas extranjeros destinan miles de millones de dólares a las operaciones de etanol en una nación que algunos llaman “la Arabia Saudí del combustible renovable”. Países como China, Italia y Japón planean empezar a mezclar etanol con gasolina y están asegurando suministros y tecnología del productor más eficiente del mundo y el primer exportador.Brasil ha incrementado un 40% su producción de etanol en los últimos cinco años: de 3,000 millones de galones en 2002 a 4,200 millones el año pasado. En el mismo período, la producción estadounidense subió 75%: de 2,800 millones de galones a 4,900 millones, casi todos los cuales se destinan al consumo interno. Al tiempo que Brasil promete duplicar la producción en la próxima década, muchos expertos coinciden en que los agricultores estadounindenses no podrán cumplir la meta propuesta por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush: consumir 35,000 millones de galones de combustibles alternativos cada año para 2017, lo que representa el quíntuple de los requisitos actuales.Ésa es una de las razones por las cuales Bush firmó en marzo pasado un acuerdo con Brasil para promover la producción en Hispanoamérica y el Caribe. El auge es tan intenso que los promotores del etanol incluso hablan abiertamente de cómo la Cuba poscastrista podría convertirse en abastecedor clave de Estados Unidos, que produce etanol del maíz, recurso mucho menos eficiente que la caña de azúcar.Brasil y las naciones hispanas tienen grandes ventajas sobre Estados Unidos: amplios terrenos agrícolas y climas cálidos favorables a amplias plantaciones de azúcar, con destilerías en el lugar para procesar la caña 24 horas después de la cosecha.

1 comentario:
Ta chido esto del alcohol, lastima que en méxico solo se use para esterilizar cerebros.
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